lunes, 29 de noviembre de 2010

Cuando me arrojó contra la sala del compartimento caí mal y sentí como tronó algo en mi pierna. No tenía derecho de detenerme ni de nada. santé del tren tras de él.

-No sabes las ganas que tengo de... de patearte el trasero-dije abofeteandolo.

-Todo es tu culpa y es la única opción que tenía, porque como espero te acuerdes no podemos aparecernos en Hogwarts por la cantidad de hechizos que hay. No sé que pretendias, ¿cuál es tu juego que nos explusen? ¿qué me castiguen por no cumplir con las obligaciones?-también estaba molesta por no haber podido retirar el hechizo que puso sobre la puerta, la furia que tenía no me estaba dejando pensar nada bien.

Lo arrojé y caminé decidida con rumbo al castillo, cuando noté que la pierna me dolía mucho, debía haberme esguinzado. Aguanté el dolor y seguí cojeando mientras pensaba como iba a llegar allì.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Habia que ser demasiado cabeza hueca para intentar de arrojarse al vacío con el tren en marcha. La miré hacer el primer movimiento, sin inmutarme, observándole. ¿Realmente tendría las suficientes agallas para saltar? cuando la vi dispuesta a todo, y a regañadientes, la sujeté por el unforme, y la arrojé hacia el asiento con mucha brusquedad.

-¿Acaso estás loca de remate Evans? - Le dije molesto con la varita por delante- ¡NO estoy dispuesto a tolerar que te hagas la valiente o la muy estúpida! ¡Ni tampoco ser el mudo testigo de tu intento de homicidio! -Quería decirle muchas cosas pero el enfado me lo impidió. Lo único que atiné a hacer, antes de lanzar improperios, fué quitar el hechizo que había puesto sobre la cerradura y salir de ahí sin mirar atrás.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Me quedé mirándolo a punto de echar chispas. Tenía que llegar pronto al colegio para cumplir con mis responsabilidades como prefecta y por su culpa iba retrasada.

-Alohomora-dije pero la puerta no cedió, continuó sin inmutarse el cerrojo.

-No pienso dañar propiedad privada por tu culpa Potter –le lancé una mirada envenenada.-a buena hora se te ocurre molestar, eres un…-callé de golpe.

Un silbido fuerte y el tren comenzaba a moverse. Me acerqué deprisa a la ventana y la abrí de golpe. Estaba tomando el valor necesario para saltar. Debía animarme pronto porque el suelo comenzaba a moverse. Me senté en el borde y cerré los ojos.

jueves, 25 de noviembre de 2010

-No pienso hacerlo Evans. Ingéniatelas y elimínalo por tu cuenta- Me recargué en el marco de la entrada y no me inmuté, la miré fijamente, a manera de reto. -Si en verdad quieres salir de aquí, tendrás que hacer algo más que tratar de herirme con tus palabras.