-Te sabes defender Evans, pero creo que mi varita es más rápida que tu lengua, y básicamente... No te tengo miedo. - Me coloqué la varita en la bolsa trasera de mi pantalón- Bien, ya que has decidido pasar el último año de manera miserable, no puedo más que darte mis mas sinceras condolencias. Serás mi histrión favorito; siéntete afortunada, pelirroja. Muchas darían lo que fuera por estar en tu lugar. -Le guiñé un ojo y me fuí apartando de ella, sin darle la espalda por supuesto. Evans era una chica, pero muy astuta; eso lo sabía de antemano, pero jamás me oiría decirlo, antes preferiría besar a un escreguto de cola explosiva. -Ya nos estaremos encontrando, así que te aconsejo que tengas preparada tu varita, porque apenas pongamos un pié en los terrenos del castillo, comenzará la diversión en serio.
El tren comenaba a moverse, así que subí a la entrada más próxima sin dejar de mirarla, quizás lo pensara ,mejor y decidiera no subirse al vagón.
El tren comenaba a moverse, así que subí a la entrada más próxima sin dejar de mirarla, quizás lo pensara ,mejor y decidiera no subirse al vagón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario